Clasificación de texto
El flujo de trabajo
- Recolectar textos con sus etiquetas y dividir en entrenamiento y prueba.
- Representar el texto: bolsa, TF-IDF o embeddings.
- Entrenar un modelo y medirlo sobre datos no vistos.
Representar el texto
Se puede partir de TF-IDF, rápido e interpretable, o de embeddings que captan semejanza. La elección condiciona el modelo: los dispersos casan bien con lineales; los densos, con redes.

Modelos clásicos
Regresión logística, máquinas de vectores soporte o ingenuos bayesianos resuelven mucho con pocos datos y gran velocidad. Suelen ser un buen referente antes de tirar de profundidad.
Enfoques profundos
CNN y RNN sobre embeddings aprenden patrones que los modelos lineales pierden, sobre todo en textos largos o con estructura. Cuestan más datos y cómputo, y no siempre ganan.
Transformers y ajuste fino
Hoy se parte de un modelo de lenguaje preentrenado y se afina para la tarea: suele batir a lo demás con pocas muestras. El coste es memoria y latencia en inferencia.
Sentimiento y su trampa
Detectar polaridad choca con la ironía, los dobles sentidos y el contexto. «Qué bien, otra vez lloviendo» engaña a un modelo que solo mira palabras sueltas.
Datos desbalanceados
Si el 95 % de las reseñas son positivas, predecir siempre positivo da alta exactitud inútil. Conviene re-muestrear, ponderar la pérdida o mirar precisión por clase.
Evaluar con criterio
Además de la exactitud, importan precisión y exhaustividad por clase y la matriz de confusión. En multi-clase, el F1 macro trata a todas las clases con igualdad.
Errores que enseñan
Revisar los textos mal clasificados revela si falta dato, si la etiqueta es dudosa o si el modelo ignora palabras clave. La mejora suele salir de ahí, no de tocar hiperparámetros.
Errores frecuentes
- Celebrar una exactitud del 95 % en un conjunto donde la clase minoritaria —la que interesa— casi nunca se acierta.
- Mezclar entrenamiento y prueba al ajustar el preprocesado sobre todos los datos: métrica inflada que luego no se repite.
- Ignorar negaciones e ironía y dejar frases como «nada bien» a merced de las palabras sueltas.
Ejemplo resuelto: clasificar reseñas de cine
Dispones de 10 000 reseñas etiquetadas como positivas o negativas y quieres un detector de sentimiento fiable:
- Divides en entrenamiento y prueba y compruebas el balance de las clases.
- Transformas el texto con TF-IDF como base rápida e interpretable.
- Entrenas una regresión logística y miras precisión, exhaustividad y F1 por clase.
- Afines un modelo preentrenado y lo comparas con la base usando el mismo F1 macro.
- Revisas los falsos positivos: si abunda la ironía, añades ejemplos de ese estilo y repites.
¿Para qué sirve en la realidad?
Las marcas vigilan su reputación en redes, las tiendas de aplicaciones priorizan reseñas negativas y las encuestas clasifican miles de respuestas abiertas: todo eso es clasificación de texto desplegada.
En un clasificador de sentimiento con clases muy desbalanceadas, la exactitud global engaña porque:
Ajustar fino un modelo de lenguaje preentrenado suele funcionar mejor con pocas muestras etiquetadas que entrenar una red desde cero.
Clasificación texto
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Ordena las etapas de un proyecto de clasificación de texto:
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
Análisis de sentimientoClasificación de la polaridad de textos.
Une cada concepto de clasificación de texto con su descripción.
De palabras a etiquetas
- Clasificación de texto
- Flujo
- etiquetar datos
- etiquetar datos
- entrenar y medir
- Flujo
- tf-idf disperso
- lineales de referencia
- precision por clase
Clasificación de documentosPanorama de la tarea y sus variantes: sentimiento, tópicos, intención.
Tu clasificador de reseñas ignora la ironía y falla en frases como «menuda maravilla de vuelo». ¿Qué cambiarías: datos, representación o modelo? Justifica.
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